Exclusión

Sellar físicamente las rendijas, grietas y aberturas que una plaga usa para entrar en una estructura, con materiales que no pueda roer ni atravesar.

La exclusión no está regulada, es barata y permanente, y es la medida que detiene la reaparición. Un ratón pasa por una rendija de 6 mm y una rata por unos 20 mm, así que hay que cumplir el estándar con precisión.